Los hechos ocurrieron una mañana normal y corriente de un invierno normal y corriente en una oficina normal y corriente. Las extensiones Ajax de .NET empezaban a ser instaladas en los equipos de los programadores poco a poco, conforme se iban necesitando. Visual Studio 2008 tambien se iba probrando, poco a poco, aunque eso es otra historia. Recien empezada la mañana, un gran terror aparecio por la pantalla de un programador. Un terror, que todavía sigue sin ser aclarado. Lás manchas de cafe derramadas...