Los practicantes de kungfu, y los de cualquier actividad física, tienen que entrenar, tienen que repetir las acciones hasta que les salen naturales, sin pensar. La repetición es uno de los procesos de aprendizaje reconocidos, en base a repetir cierta actividad, el cerebro pasa a responder a la orden de ejecutar esa actividad desde una zona diferente. Es el momento en el que hemos ‘interiorizado’ la actividad y ya no es necesaria una actuación tan consciente para llevarla a cabo. Este mecanismo de...