Pues sí, toda una experiencia , no podría describir de otra forma los días que acabo de dejar atrás. Aún con las avenidas de Bellevue grabadas en la retina, el regustillo amargo de la cerveza Mac&Jac en el paladar, y el aroma a la Kobe Burger del Cheesecake Factory, es un buen momento para hacer una breve retrospectiva de lo que ha sido este viaje. Primero empezaré contando lo malo, y si hay algo realmente malo de ir al Summit es precisamente el “ir”...