Sabemos que los patrones son plantillas reutilizables que podemos usar para solucionar problemas habituales en el proceso de desarrollo de software. Así, permiten utilizar soluciones fiables y bien conocidas a problemas concretos, aprovechando experiencias previas como base para la consecución de mejores resultados en los nuevos desarrollos. Pues bien, justo en el lado opuesto se encuentran los antipatrones, que definen situaciones y comportamientos que, según experiencias anteriores, nos conducen...