El valor humano, la motivación y el sentirse valorado
0) Introducción
Mi amigo Luis Fraile, ha escrito recientemente una entrada muy interesante que recomiendo leer acerca del valor de las personas en los proyectos Software.
No puedo estar más de acuerdo con sus afirmaciones, de hecho ha tocado temas muy sensibles para mucha gente de estos blogs y fuera de ellos. Seguro que más de uno se ha sentido identificado o al menos ha pensado y reflexionado acerca de si él o ella también estará metido en el saco de la problemática que comenta Luis tanto como espectador o como actor.
No obstante y dado que me encanta todo lo relacionado con los recursos humanos (emplear la frase recursos humanos nunca me ha terminado de gustar, me gusta más gestor de personal), me gustaría agregar unas pinceladas personales a lo expuesto por Luis, porque debo reconocer que tenía ganas de hablar de esto desde hace muchísimo tiempo, pero entre unas cosas y otras lo vas dejando y ahora con la entrada de Luis me he visto más animado que nunca para hacerlo, así que ahora o nunca.
Lo que comenta Luis en su entrada no solo es aplicable, como casi todo el mundo sabrá, al desarrollo del Software. De hecho, podemos exponer los pensamientos de Luis que ha hecho en voz alta en cualquier trabajo que se nos ocurra.
Ahora bien, todo lo comentado en la entrada de Luis se resume en mi opinión y experiencia personal en una única palabra: motivación. Alrededor de esa palabra hay muchas connotaciones como por ejemplo lo que comentaba Luis de sentirse valorado. Muchas de estas connotaciones son capaces de hacernos reflexionar con una bebida en la mano durante largas horas. Aún y así, trataré de explicar a continuación con explicaciones y gráficos mis experiencias, impresiones, pensamientos y reflexiones personales sobre estos y otros aspectos relacionados con la vida personal y profesional, con el valor de la persona, con el valor humano, con el valor del personal de un departamento, con la motivación de los individuos.
1) La carrera profesional del individuo
Marcando una línea virtual de la carrera profesional de una persona, en un extremo podemos poner la desidia de la persona y en el otro extremo de esa línea la motivación. Ambos puntos son antagónicos y reflejan dos estados de ánimo en el individuo completamente contrapuestos.
La persona es un ser humano, NO es una máquina, de hecho se mueve en esa línea de forma constante y frecuente. Permitidme que repita esto... la persona NO es una máquina, es un ser humano.
En la siguiente imagen, podemos ver de forma esquemática esto que comento. Por lo general he conocido tres grupos principales de personas en lo que a mi experiencia profesional se refiere. En un grupo están aquellas personas que por diferentes motivos (no están realizados profesionalmente, no están motivados suficientemente, no se encuentran en un ambiente que satisfaga sus necesidades profesionales, etc) se encuentran en un estado anímico de desidia... de ellas diríamos... paso de todo. En el otro extremo se encuentran aquellas personas a las que les pasa justamente lo contrario, son personas que poseen una gran motivación,... de ellas diríamos literalmente que están dispuestas a comerse el mundo. En el punto medio, se encuentran aquellas personas que sobreviven sin problemas al día a día, no tienen ninguna gana de superación personal ni profesional, y de momento no les va mal de ellas diríamos literalmente como porque tengo que vivir, pero sin mayores esfuerzos.

En la mayoría de las ocasiones, cada persona es dueña de su carrera profesional, y cada individuo puede marcar el rumbo que desee a su carrera profesional. Nunca es tarde, el problema residiría entonces en la resignación.
2) La persona como individuo, como ser humano
Una cosa es hablar de la carrera profesional del individuo en la empresa y otra distina de la persona. Los aspectos que motivan a un individuo pueden no motivar a otro. El entorno de un individuo puede afectar positiva o negativamente a su rendimiento. Siempre digo lo mismo, no somos máquinas,... aunque muchas empresas y personas piensen otra cosa (hacer dinero generalmente a costa del prójimo).
Por otro lado, tal y como he comentado de forma muy breve anteriormente, la relación directa entre ambos puntos antagónicos está estrechamente vinculada con el estado anímico de la persona, su entorno, su grupo de relación, etc. Además, cada persona es diferente a otra. Quien piense que la persona no se mueve en esa línea, o que se comporta de forma previsible, o bien que se tiene que comportar de la misma manera que quien la tiene que valorar (que las cosas que motiva a un sujeto motiva de igual forma a cualquier sujeto), tiende en mi modesta opinión al fracaso como gestor de personal, más que nada porque cada persona es "ÚNICA" y diferente.
La motivación tiene muchas implicaciones positivas como la responsabilidad, la participación, la implicación, etc. La desidia es un estado anímico que provoca una inercia de desencanto y apatía hacia el día a día que por lo general entra en barrena, de la cual es muy complicado salir. Pero cuidado, aunque una persona con motivación no se suele mover hacia la desidia, sí lo hará con más rapidez que una persona de la desidia a la motivación.
En la siguiente imagen, muestro lo que en mi opinión tiene relación directa con la persona. Las influencias anímicas y personales de cada individuo, tienen una estrecha vinculación con lo profesional y puede afectar al grupo. Aquí vemos a una persona por separado, pero en un proyecto con interelación entre personas, los estados anímicos de una persona puede afectar al grupo entero.

En la imagen se reflejan aquellos aspectos no profesionales, y sí los personales. Las influencias del entorno personal son muy importantes, así como el grupo de relación con el que se relacione la persona. Todos estos vínculos, conforman igualmente el estado anímico de la persona. Es decir, el estado anímico tiene una importante parte estrechamente ligada al entorno profesional, y otra al entorno más íntimo de cada persona.
De ahí que en muchas ocasiones digamos que a veces tenemos un "día perro", uno de esos días en los que la cabeza no funciona como en otros días, falta de reflejos, de actividad y de concentración. Quizás estemos preocupados por algo, hemos pasado mala noche, o simplemente no tenemos el día. ¿Quién no ha tenido nunca un "día perro" en su vida?... yo por lo menos sí.
Cuando la motivación empieza a fallar, el paso de la motivación a la desidia es mucho más ágil y rápido que de la desidia a la motivación. Algo parecido pasa en Marketing con los clientes perdidos y los antiguos clientes recuperados. Si lo pensamos fríamente, al igual que una empresa que vende productos debe renovarlos y mostrarlos siempre con ventajas, las empresas deben actuar de igual forma con los empleados.
3) El responsable de un grupo de personas
El responsable del equipo puede ser técnicamente un fuera de serie, el mejor del mundo, pero en mi opinión se requieren muchas más cosas para ser realmente un buen jefe o un buen responsable de un equipo de trabajo.
Una de las palabras clave es en mi opinión la empatía. Pero no es la única. De hecho requiere muchas más cosas, como son la psicología, la comunicación, la comprensión, conocer al equipo, aportar compañerismo y crear clima de equipo, y así con todo esto, retroalimentar nuevamente al grupo aportando la motivación necesaria.
En la siguiente imagen indico lo que en mi opinión son los puntos fuertes del responsable y los errores más comúnes. Evidentemente un punto fuerte no conseguido se convertirá en error común, por lo que en errores comúnes solo pongo uno, muy importante por cierto, pero la ausencia de un punto fuerte creará un error en la dirección de un grupo de personas.

Hay en todo esto una máxima que siempre he tenido en cuenta y de la cual no me gusta hablar mucho, ya que lo considero algo muy personal... y es que nunca prometas lo que no estés seguro de cumplir y mucho menos lo que no puedas cumplir.
Lo que nunca debe crear un responsable es tensión, sino eliminarla. Parar o frenar los golpes, no transmitir la tensión hacia abajo o al menos la menos posible, y dosificar el trabajo de acuerdo a los factores de motivación o del momento personal de cada persona. El responsable debe evitar el efecto de bola de nieve y jamás debe generar miedo. Un responsable que genera miedo y tensión es mi opinión un jefe nefasto para el grupo.
4) El trabajo en equipo
Y todo esto ¿porqué?.
Simplemente por el trabajo en equipo.
En muchas empresas nos podemos encontrar con un pequeño organigrama como este (yo lo he vivido):
En este dibujo, lo que quiero resaltar es que en muchas empresas tenemos la imagen del responsable como persona que gestiona un equipo pero fuera de él. Al equipo se le lanza las tareas para que las ejecute y ya nos indicarán sus avances.
Lo siento mucho, pero no me identifico para nada con esa imagen. Me identifico muchísimo más con esta otra:

El equipo lo gestiona una (o más) personas, pero el equipo está formado por todos los integrantes del proyecto, y el responsable (Jefe de Proyecto si lo prefieres) es una persona dentro de la estructura del equipo. Existe una implicación y una relación mucho más estrecha que permite crecer al grupo y motivarlo, no encontrarse solo, aislado y sin apoyo.
La única salvedad en esta última imagen, es que los integrantes del equipo deben ser conscientes de que existe un responsable del equipo que tiene unas misiones concretas para con el grupo.
5) Los objetivos
Los objetivos son muy claros. El grupo de trabajo se debe motivar a sí mismo creando un clima de trabajo y de equipo que permita llevar un ritmo de trabajo mucho más ilusionante.
La labor de motivar al grupo no reside o no debe residir únicamente en el responsable.
Existe una retroalimentación de todos los integrantes del equipo que beneficia al grupo por completo. La complicidad es un arma psicológica muy valiosa para el trabajo en equipo.
La motivación, el rendimiento y los resultados, están estrechamente ligados entre sí.
6) Mis conclusiones
No es mi objetivo dar lecciones a nadie de lo que tiene o debe hacer, primero porque no me considero la persona indicada, segundo porque cada uno se debe basar en su propia experiencia algo que yo he hecho en esta entrada.
Existen muchas más cosas de las que no he hablado aquí, pero que tienen por misión enfatizar los aspectos más destacables que sí he tratado en esta amplia entrada.
La experiencia personal es la que nos ayudará a aprender y crecer en todos los ámbitos de la vida. No obstante, lo que sí espero es que estas reflexiones sirvan para ayudar a abrir los ojos a más de una persona o por lo menos para cuestionarse algunas cosas del día a día.