La nueva esclavitud, la esclavitud del siglo XXI

El otro día me dio por echar un vistazo a las ofertas laborales en España, concretamente a la informática o IT.
El resultado fue desolador, e inevitablemente me puse a reflexionar del porqué llevábamos unos cuantos años ya en esta situación.
Muchas ofertas, y porqué no decirlo, prácticamente todas, el 99,99% de ellas, para llorar.
Ofertas de trabajo en las que se piden multitud de conocimientos, muy diversos y variados entre ellos, con responsabilidad, horarios tirando a malos o muy malos, con mucha experiencia, e incluso con el dominio de 1 ó 2 idiomas, y todo por un pésimo sueldo.
No contento con ello, me puse a mirar si en otros sectores pasaba lo mismo, y aunque variaban algunos de los puntos comentados anteriormente, el resultado tampoco era como para sentirse satisfecho de la suerte que tenían otras personas en otras profesiones... más bien fue para ver más de lo mismo.
Ante esto, uno piensa... ¿que está fallando?, ¿dónde está el error?, ¿hay acaso error o esto es lo normal?.
Pensé entonces en la crisis global y decidí "viajar" un poco y me fuí a mirar ofertas en otros países, y acabé en UK.
Sé que UK es más cara que España, pero ¿es el doble de cara?.
Evidentemente no, ¿y entonces?, ¿porqué los sueldos son el doble o casi el triple que en España?.
¿Hay truco?.
Pues no, no hay truco, simplemente allí, una persona de IT está bien considerada.
En España al contrario, una persona de IT podría trabajar en una esquina y hasta a lo mejor pasaría desapercibida (lamento el tono tremendamente negativo, pero si pienso bien no me lo creo).
Y para más inri en España, aunque se pida mucha experiencia y se pague poco, la gente termina aceptando, esclavizándose, porque no conviene estar equivocados.
Una empresa que contrata a una persona con un perfil elevado por dos duros, no está pensando en cuidarle, sino en sacarle todo el jugo mientras pueda.
A lo mejor es inteligente y le cuida, pero lo que he visto y he experimentado en carnes propias no es eso precisamente.
Y es así como empieza la esclavitud del siglo XXI.
Personas completamente formadas (la famosa generación JASP), con estudios y preparación suficientes para desempeñar puestos de responsabilidad, capaces para llevar a cabo todas las tareas encomendadas, y al fin y al cabo, atado a una empresa que sabe que la necesita para pagar la hipoteca y a ésta le interesa pagar poco para sacar mucho por poca inversión, meterlo en un currículum de empresa envidiable y que sirva para ganar alguna subvención, concurso, etc.
Y es que la esclavitud del siglo XXI viene con el endeudamiento personal y familiar.
Nos endeudamos, nos atamos a los bancos, y luego, es necesario tener un trabajo estable, con un sueldo adecuado y dentro del ámbito personal y profesional del individuo.
Si no te queman mucho, va bien la cosa.
Y si te quedan sin trabajo, uno se pone a buscar y aunque vea que todo lo que ve es para echar a correr, no tiene más remedio que aceptar trabajos donde se le pide todo por casi nada.
Piensas en tu familia, en tus hipotecas... y al final hincas la rodilla y aceptas (aunque lo critiques). Eso o pasar hambre o perder todo.
Así, tenemos muchísimas empresas finales y sobre todo consultoras en el mercado (uno se da una vuelta por tecnoempleo, infojobs e infoempleo y lo ve).
Las empresas finales que contratan a esas consultoras lo saben, y por eso quieren un proyecto por dos duros.
En ese punto, las empresas consultoras y clientes finales aprovechándose del endeudamiento de los individuos, sacan tajada de estos para hacer caja.
Y así, el "kilo" de informático, cuesta en España lo que cuesta,... dos duros.
No sé como lo verás tú, pero yo lo veo como la esclavitud del siglo XXI.
Y lo peor es que no hay remedio. Al menos en España yo no lo veo claro.
Hay mucho chupatinta que crea consultoras, se aprovecha de esta situación y hace su calcetín a costa de los demás.
Eso sí, muchas de esas empresas que contratan a las consultoras, obtienen un Software o un departamento de Sistemas hechos unos zorros y que al final termina en muchas ocasiones con ellas mismas.
Haciendo aguas por todos los lados y con una calidad pésima.
¿Es acaso culpa de la calidad de la gente que trabaja en las consultoras?.
En muchas ocasiones es culpa de la calidad de trabajo, entusiasmo, sueldo, motivación,... y eso los clientes finales de las consultoras lo pagan... bueno, en realidad pagan lo que reciben... pagan poco y reciben muchas veces castañas adornadas.
En España de todos los modos, hay un problema de raiz.
Muchas empresas después de pasar por la experiencia de las consultoras han terminado creando sus propios departamentos de IT y desarrollo (sabia elección que debería ser tomada por muchas de ellas), pero para otras muchas, se dieron cuenta tarde y eso les ha generado gastos inmensos, por no decir nada de las que ya han desaparecido.
Lo quieran ver o no, en la nueva esclavitud del siglo XXI, los laborales son los primeros damnificados, son los que están en las galeras remando.
El que pega los latigazos son las consultoras y empresas finales que se aprovechan del pobre empleado dispuesta a remar por un pequeño cuenco de arroz.
Y el timonel es el cliente final o el jefe de la empresa final que está seguro de llevar a buen puerto la nave.
El problema es que muchas de ellas se quedan varadas en medio del Océano, y otras terminan encallando en las rocas.
Cuando llegue ese momento, será tarde, porque los remeros habrán muerto o habrán huído.
¿Solución?.
Echarlos al Océano por la borda y contratar más remeros dispuestos a cobrar parte de sueldo y parte de latigazos, y a seguir remando...