Al encender mi laptop, un correo electrónico con el título “¡Enhorabuena MVP de Microsoft 2011!” marca la concreción de un sueño que comenzó hace algunos años: ser reconocido por Microsoft como MVP. Me gusta, me pone contento y me anima a seguir con otros proyectos que, por casualidad o no, se juntaron con este. Y me confirma que “todo lo que eres capaz de soñar, eres capaz de conseguirlo”. Creo que profesionalmente es un logro importantísimo y me voy a tomar unos días para disfrutarlo, porque fue...