La decepción para el final, o ¿Hace falta leer libros?
Hace un rato, estaba viendo una reciente entrevista a Mads Torgersen, Senior Program Manager de C#.
La entrevista, aunque nada brillante en mi humilde opinión, tenía sus elementos de interés, y se dejaba ver. Hasta que llegó la última pregunta, que me dejó atónito:
Q. What's your favorite computer book?
A. I never read computer books. That is boring.
¿Puede alguien que está trabajando en la frontera de la innovación no leer ningún libro de su especialidad? Por otra parte, ¿puede decirlo públicamente y quedarse tan fresco como una lechuga (no "ponerse colorao", como diría mi abuela)? Son preguntas para las que no tengo una respuesta inmediata.
De entre los "meros mortales", el caso similar más relevante que recuerdo es el de mi ilustre compatriota José Raúl Capablanca, varias veces campeón mundial, que se jactaba de nunca haber leído ningún libro sobre ajedrez. Capablanca indudablemente fue un genio, pero hay que decir que eran los años 20 del siglo pasado y el mundo del ajedrez no era ni mucho menos lo que es hoy (imitando a mi compañero Pablito Doval - ¡genial idea la de los rock tips!, me permito citar un tema de rock que habla sobre eso: "When the world was young", del álbum "Somewhere to Elsewhere", KANSAS, año 2000).
De entre los "inmortales" (personajes de ficción), recuerdo que Sherlock Holmes (que no sabía que la Tierra giraba alrededor del Sol y juró olvidarlo lo antes posible cuando se lo dijeron, porque ese hecho no le servía para su labor detectivesca), reconocía no leer nunca ningún libro, exceptuando los que le aportaran algo para su trabajo.
¿Qué piensa usted, estimado lector?