Los DBAs son criaturas paranoicas. No, en serio, los amo de corazón, pero son la cosa más desconfiada que hay en el mundo; y si no lo es el DBA, lo será su jefe, o el jefe de su jefe, o alguien en su línea de reporte directo que considera que la seguridad de su empresa (ya sea ésta un Banco internacional o la Agrupación de Tamborileros y Triangulistas Amateur de Cerecinos de Campo ) es crítica y de mayor importancia. Qué curioso, sobre todo si tenemos en cuenta su reticencia innata para actualizar...