ILIAD: Sacándolo de la caja
Por fin, tras casi tres semanas de espera, hace como cosa de veinte minutos que la gente de UPS me acaba de entregar el ILIAD. Como en las instrucciones dice "dejar cargar más de tres horas", me viene bien. Son las 13:30, como mi hora de fin de trabajo son las 18:00 ó 18:30, me quedan unas cuatro horas antes de empezar a jugar con él.
Pero por una vez en mi vida he resistido la tentación y lo he abierto echando fotos. Allá van:
ARRIBA. El empaquetado tal y como viene de la casa. El chico que entrega ya me conoce de sobra, ya que lo que viene de Holanda de mi curro también me lo entregan por UPS.
ARRIBA: Lo que hay dentro. La caja real del ILIAD.
ARRIBA: La parte trasera de la caja.
ARRIBA: Lo que hay dentro de la caja. En el precinto no se ve, pero en el canto hay una leyenda que dice qué parte va arriba y qué parte abajo.
ARRIBA: El "parato" con una bolsa mierdosa de transporte. La bolsa va dentro de la parte izquierda, dentro del cartón.
ARRIBA: Y finalmente todo lo que viene dentro. Dos hojillas con las condiciones de garantía, otras dos con las teclas rápidas en gabacho francés y pitinglis, un desplegable con las instrucciones a seguir, bien pobre manual porque al parecer el bueno va dentro del aparato. A la izquierda del todo un "sinseñor sin patas" que se conecta al ILIAD por un conector plano como el de los teléfonos modernos y que no me gusta un pelo (y que sirve de adaptador para el cargador, el cable USB y el Ethernet), abajo a la izquierda una espuerta de adaptadores de conexión a la red eléctrica (el europeo, el inglés, el chino y otro que desconozco, me imagino que americano), en el centro abajo del todo, un cable USB normal y corriente, y a la derecha el cargador.
Una cosa curiosa: en la pantalla, si uno la mira con detalle, puede ver cómo está marcado el menú que traerá el cacharro en cuanto se encienda. Imagino que es un resto estático del e-paper (y me da una idea para un posible fallo de seguridad de estos aparatos, je je).
Y eso es todo. Cuando haya jugado con él, comentaré más cosas.
La pregunta del millón es si seré capaz de aguantar hasta las seis de la tarde…