Me he comprado un iMAC
Bueno,
mañana es mi primer día de trabajo tras las vacaciones, y durante
ellas me he comprado un iMAC de 24 pulgadas, ahí es nada. Aunque tan
sólo llevo un par de días con él, ya me encuentro bastante suelto
en su manejo, y eso sobre todo gracias a los consejos y
recomendaciones de la gente de las news de Lechado,
de hecho estoy escribiendo esto desde OpenOffice hasta que me llegue
el Office para MAC. Por cierto, no llevo un párrafo y ya le he
pillado un bug a la versión 3.1 del Writer: si asignas un link a la
última palabra del texto, sigues extendiéndolo conforme vuelves a
escribir. Empezamos bien. La verdad es que da mucho asquito... Y me
está costando encontrar la forma de eliminar el link del texto que
he ido escribiendo, de hecho todavía no lo he conseguido.
Bueno,
ahora sí, he tenido que quitar el enlace y volverlo a poner. Menudo
jaleo. Seguimos.
Mis
vacaciones no suelen ser las típicas, sino que más bien aprovecho
para hacer lo que me gusta, aunque como llevo ya varios años
trabajando en lo que me gusta, a veces resulta difícil distinguir si
estoy trabajando o no, aunque en este caso, y por primera vez, me he
marcado unos objetivos a cumplir:
-
Gandulear
a más no poder, levantarme a la hora que me de la gana y hacer lo
que me de la gana: conseguido.
-
No
encender el ordenador en las tres semanas: no conseguido, aunque me
marqué como mínimo no hacerlo durante la primera de ellas y
tampoco lo pude cumplir. Lo que sí que no he hecho ha sido abrir documentos y el correo del curro (bueno, mientras no le llamaron por
teléfono para que mirara esto o aquello).
-
Leerme los más de dos años de
atraso que llevaba con la revista Analog Science Fiction
and Fact: conseguido, y encima
ha sido un placer.
-
Leerme varios libros sobre cómo
escribir ciencia ficción, una espinita que tenía clavada en el
corazón desde mi adolescencia: conseguido, gracias a mis Kindle y
la facilidad para leer en inglés con ellos. De hecho me he leído
cuatro libros sobre el tema.
-
Leer otros libros de divulgación,
entre ellos el GEB:
también conseguido, aunque no todos los que me hubiera gustado.
-
Terminar de leer la serie de Las
máquinas de Dios de McDevitt y
toda la saga completa de la Saga de la Commonwealth de Hamilton: no
conseguido, me ha quedado el último de McDevitt y la saga completa,
aunque tampoco era algo razonable de conseguir, dado lo extenso de
ambas series.
Venga, otro bug más del Writer.
Después de salir de unas viñetas no es capaz de recuperar la
indentanción de primera línea del párrafo, aunque sí las marcas
de justificación y de separación de líneas.
Pues sí, me he comprado un iMAC.
Casi nada, ya lo tenía entre ceja y ceja desde hace mucho tiempo, y
el colmo llegó cuando me fui con mi hermana al yosoymuytonto
y, con su labia característica, me convenció (o más bien hizo que
perdiera el único reparo que tenía para hacerlo). La verdad es que
es un cacharro estupendísimo, una gozada de máquina, y más la de
24 pulgadas. Apenas se oye, arranca en un peo (aunque a veces tarde
algo más) y funciona como una moto. Eso si, no es oro todo lo que
reluce.
Veamos.
Si no lo sabéis, los iMAC son un
monitor donde va todo dentro, un teclado y un ratón. La carcasa es
de aluminio, y el teclado también. Bueno, concretemos: la tapa de
arriba del teclado es de aluminio, como también lo es el pie y marco
lateral y frontal del monitor. Lo demás es plástico. Y se pone
tibio -el aluminio, me refiero-. Aunque eso es lo de menos, y mola
mucho porque si no fuera porque ves la pantalla, no oirías que está
encendido.
Cuando lo enciendes por primera vez
te hace las preguntas de rigor y luego se pone a bajarse
actualizaciones, que en mi caso rondaron los 700 megas. Esta versión
trae el MAC OS X versión 10.5.8 (al menos después de actualizarse).
Es un Core 2 Duo a 2.66 Ghz y tiene 4 GB de RAM DDR3 a 1067 Mhz. Y
las malas lenguas dicen que en este hardware el Window Vista y 7
corren que se las pela. Ya lo veremos.
El teclado original, ¡ay el teclado
original! Lo único bueno, y no mucho, es que es de aluminio y se le
supone mayor robustez, aunque no creo que a nadie se le haya partido
el teclado en dos. En fin. Por lo demás es una mierda. Es diminuto,
no tiene la parte numérica ni teclas extendidas, el ENTER es
minúsculo, carece de teclas de avanzar y retroceder página, inicio
y fin y alguna que otra. No obstante, pese a haber instalado un
Microsoft Wireless y haberme funcionado, he vuelto a él.
El ratón no está mal, aunque como
no andes muy listo es tremendamente fácil equivocarte de botón,
sobre todo con el derecho (eso después de activarlo, porque viene
desactivado de fábrica). Es decir, a veces aprietas el lado derecho
pero como es todo una pieza también lo hace el izquierdo, y el
sistema operativo te lo toma como éste último. La bolita no está
mal, es una especie de trackball para el scroll, y si la aprietas
hace de tercer botón, aunque dada la sensibilidad de la bola a veces
haces scroll y luego aprietas.
En fin, que ambas cosas dejan mucho
que desear.
Lo bueno del sistema operativo es
que funciona. Bueno, funciona todo lo que trae, y funciona bien, no
como en Windows, que hay muchas cosas que no lo hacen como deben. Eso
sí, lado a lado, las funcionalidades de la Shell de Windows les dan
como cien mil patadas a la de OS X. Muy bonito pero funcionalidad
poca si no instalas extensiones de terceros.
El Dock (que es como el menú inicio
de Windows) es un juguete sin funcionalidad apenas excepto las
animaciones esas tan bonitas. El tamaño original te ocupa una buena
parte de la pantalla, y si lo haces diminuto los iconos resultan
bastante pequeños e incómodos. Y si lo pones para que se oculte
automáticamente, cuando arrimas el ratón a la zona tarda un montón
a aparecer.
Lo lógico es que al maximizar una
ventana existiera la opción de que ésta se colocara por detrás de
él y que se volviera casi transparente. Así sí que sería útil.
Para indicarte que un programa está
abierto, te pone una especie de circulito debajo del icono, y si le
das con el botón derecho te salen varias opciones, pero las
justitas.
¿Cómo lanzas un programa que no
esté en Dock? Pues es complicadillo, tienes que abrir el Finder,
irte a Programas y buscarlo, con lo fácil que es de hacer en Vista y
7: tecla de Windows y teclear el inicio del nombre del programa. Una
forma de medio simular esto es arrastrar la carpeta de Programas al
lado de la papelera, y así se abrirá si haces clic en ella. Eso sí,
de tecla rápida ninguna.
Existe una extensión que se llama
Quicksilver que en
cierta medida soluciona esos problemas. Con una combinación de
teclas se abre una ventana en la que puedes teclear el nombre del
programa, al estilo de Windows. Pero es una aplicación de terceros.
Otra cosa que no me mola son las
fuentes. Comparadas con Windows Vista o con 7 son asquerosamente
horrorosas de ver, con un difuminado bastante escalado. En según qué
tamaño, es posible que los agujeros de las letras cerradas (como la
parte superior de la letra e), queden casi cubiertas por el
degradado. Eso sí, la calidad del monitor es acojonante, con un
brillo y un contraste impecables.
Hay más fallos de ergonomía, sobre
todo en pantallas grandes. Eso de que el menú esté arriba del todo
hace que muchas veces tengas que desplazar mucho el ratón, con la
consiguiente pérdida de tiempo. Y también adolece de ausencia de combinaciones
esenciales de teclas y de opciones, como la imposibilidad de saltar
al siguiente mensaje sin leer en la aplicación de correo que trae.
No es que no exista atajo de teclado, es que no existe el concepto,
ni está en el menú ni en la toolbar. Menos mal que tiene lo que
llaman “buzones inteligentes”, que te permiten agrupar mensajes y
fuentes, aunque por desgracia no sabe qué son las news, y los
programas nativos que hay por ahí son una *** mierda.
De risa es que a estas fechas no
tenga forma de importar fuentes de sindicación en formato OPML y
haya que hacerlo de aquella manera. Una cosa es hacerlo diferente,
otra es no soportarlo.
Instalar y desinstalar programas
puede ser algo complicado, ya que con unos programas se hace soltando
el propio fichero sobre la carpeta de Aplicaciones y otros hay que
instalarlos por el método clásico. Lo peor de todo es que a veces
el proceso de desinstalación es el inverso al de instalación (es
decir, se instala soltando en Aplicación, pero se desinstala con un
programa, y si no lo haces así enmarranas el sistema...) Ciertamente incoherente y chapucero.
Ahora bien, para chapucero el
Messenger para MAC, que aparte de tener como doscientos mil bugs,
peta cada dos por tres.
Hay más cosas que no me gustan,
como la inexistencia del concepto de ventana MDI (una ventana dentro
de otra). Las ventanas son todas iguales, y por ejemplo no puedes
tener dos ventanas una dentro de otra como en Windows, por lo que por
ejemplo el Opera sólo puede tener las subventanas maximizadas.
Muchos programas no dejan icono en
la carpeta de Aplicaciones, una vez instalados tienes que buscarlos
en el disco (como por ejemplo el Xcode, que es de Apple, o las
herramientas de QT). Eso sí, el buscador funciona demasiado bien,
tanto que a veces el Finder pierde el concepto de carpeta y si
quieres acceder a la padre de una te toca ingeniártelas de aquella
manera.
En fin, que no es oro todo lo que
reluce, y lado a lado prefiero un 7 a un OS X, sobre todo cuando ayer
se me colgó mi flamante iMAC al reiniciar y tuve que darle al botón
de apagar. Una última carencia, por lo menos de este modelo: los
puertos USB están detrás, y es un verdadero coñazo acceder a
ellos. Será por eso por que le teclado tiene dos, uno para el ratón
y el otro para lo que quieras.