Anoche cuando se le acabó la batería a mi DR1000, en lugar de coger el HanLin, apagué la luz y me dediqué a pensar sobre el DRM y lo que representa para la cultura. No va a ser una entrada técnica y voy a verter algunas opiniones personales, así que lo mismo incomodo a alguien. Básicamente el que se sienta incómodo puede hacer dos cosas: o joderse o rebatirme en los comentarios, aunque esta va a ser una entrada en la que no voy a permitir aquellos comentarios que no vengan razonados. Es decir, si...