El programa MVP de Microsoft

Tal día como hoy, hace  exactamente 3 años, recibía la gran noticia de entrar a formar parte del grupo de profesionales que Microsoft reconoce con el galardón MVP (Most Valuable Professional). Gozar de dicho privilegio, a priori, no te otorga ninguna virtud ni es ninguna garantía de que tengas unas aptitudes especiales más allá de ser una persona activa en la comunidad técnica. Ni ser MVP indica obligatoriamente que eres un genio en tu especialidad ni, por supuesto, que seas el mejor en tu campo está necesariamente ligado a que te otorguen ese galardón, y os podría poner aquí algún caso que lo demostraría. Dicho esto, y tras 3 años seguidos formando parte del programa MVP, tengo que decir que he tenido la oportunidad de compartir momentos con auténticos portentos tanto de mi especialidad como de muchas otras. He podido aprender de muchos de ellos, y espero haberles podido dejar también alguna enseñanza.

Así como el programa no otorga, como ya he dicho, ninguna virtud, tampoco ofrece “grandes beneficios materiales” a los galardonados. Pongo el entrecomillado porque, a decir verdad, cualquiera podría decir que estoy loco al decir esto. Vayamos por partes. Los MVP somos agasajados con multitud de regalos: subscripción MSDN (que incorpora grandes beneficios extra como, por ejemplo, recursos de Azure), licencias gratuitas de herramientas de terceros o material técnico como, por ejemplo, libros o cursos online, normalmente a cambio de publicar alguna reseña en tu blog o en la página del fabricante. Esto, en muchos casos –o por lo menos en el mío– es un beneficio personal al que ya podía acceder a través de la compañía para la que trabajo. Los beneficios reales que te ofrece el programa, a mi juicio, no son materiales. Tienes acceso a información antes que el resto del público (aunque esto depende mucho de la especialidad a la que pertenezcas) y también tienes acceso a equipos de producto (de nuevo depende de la especialidad y, sobretodo, de tu país de origen). De todas maneras, y después de 3 años, lo que yo destacaría por encima de todo como ventaja de ser parte del programa son una serie de eventos que sí marcan la diferencia. Como MVP estás invitado a algunos eventos entre los que destaca el MVP Summit que se celebra de manera anual en Redmon y en el que tienes la posibilidad de interactuar tanto con otros MVP de todo el mundo como con equipos de producto de Microsoft. Eso, hacedme caso, no tiene precio.

Si habéis llegado hasta aquí habréis pensado que esto huele a despedida. Pues lamento comunicaros que vais a tener que aguantarme como MVP, al menos por un año más. Dejar esto para el final del artículo se debe principalmente a que se me ha antojado darle un tinte más dramático al asunto.

En fin, agradecer de nuevo la confianza depositada en mí a las personas que han hecho posible que siga metido en el programa. Intentaré hacer todo lo posible para, de aquí a un año, volver a escribir un artículo similar a este y deciros que será el inicio de mi año número 5 (ahora tengo algo por lo que luchar :P) como MVP.

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