Invocando un servicio WCF desde una aplicación Metro (desde la misma máquina!!)

El otro día hablábamos de las limitaciones de comunicación entre aplicaciones Metro y Desktop hospedadas en la misma máquina establecidas en Windows 8. De hecho, hablábamos de la “NO” comunicación entre Metro y Desktop. Los pistoleros más rápidos dirán que donde dije Digo ahora digo Diego, pero esperar un poco antes de apedrearme en la plaza pública…

Comentábamos que por diseño, invocar desde una aplicación Metro a un servicio WCF expuesto en la misma máquina, no está permitido. Esto puede ser una restricción demasiado estricta (y totalmente injustificadas) si estamos desarrollando en la misma máquina el servicio y la parte Metro que la consume.

Para este tipo de casos (y no para saltarnos el control, que no tenéis una idea buena…) contamos con una herramienta de línea de comandos llamada CheckNetIsolation. Podemos leer un poco más al respecto aquí http://msdn.microsoft.com/en-us/library/windows/apps/hh452759.aspx

Acorde a dicha restricción, al acceder a dicho servicio, la aplicación Metro (sin ningún tratamiento previo) recibiremos una excepción del tipo EndPointNotFopundException con un mensaje tal que así:

{“There was no endpoint listening at … that could accept the message. This is often caused by an incorrect address or SOAP action. See InnerException, if present, for more details.”}

Ok, a menos de que creas que la gente de Microsoft va de farol, es lo esperado, no?

Ahora viene lo interesante. Para permitir este tipo de comunicación (recuerda que la limitación solo se aplica a la misma máquina) debes seguir estos pasos:

Lo primero que debemos hacer es buscar en el registro la clave de la aplicación Metro con la que deseamos hacer la excepción. Para ello, abrimos el Regedit y buscamos la clave de la aplicación que cuelga de:

HKEY_CURRENT_USERSoftwareClassesLocal SettingsSoftwareMicrosoftWindowsCurrentVersionAppContainer

Fíjate en el valor de la propiedad displayname para poder identificarla.
Una vez que sepamos la rama concreta, puedes seleccionarla con el botón derecho y copykeyname y selecciona el nombre de la carpeta del mapping (desde S-1-15… hasta el final). Este <keyname> nos permitirá establecer la excepción más adelante.

A continuación, abre el “Developer Command Promp” y escribe “CheckNetIsolation” para acceder a la utilidad. Pégate una leidita el enlace anterior para evaluar un poco mas en detalle las capacidades de la herramienta.

En nuestro caso debemos escribir:

  • Para ver el listado de las aplicaciones ya excluidas del bloqueo de loopback:
    CheckNetIsolation.Exe LoopbackExempt –s
  • Para incluir nuestra aplicación como una excepción:
    CheckNetIsolation.exe LoopbackExempt -a -p=<keyname>
  • Para comprobar que ya ha sido correctamente incluida, pues vuelve a ejecutar el comando anterior (nunca te lo hubieses imaginado, verdad?) 
    CheckNetIsolation.Exe LoopbackExempt -s

Una vez hecho esto, ya podremos consumir servicios de la misma máquina sin recibir la excepción comentada al principio del post, comprobado!!

Windows 8 y la “NO” comunicación entre Metro y Desktop

Windows 8 va cogiendo forma, y lo que vamos viendo nos confirma que la gente de Redmond está haciendo una apuesta muy fuerte por evolucionar su sistema hacia diferentes dispositivos. Un único sistema operativo para ordenadores y tabletas (dejemos los teléfonos de momento…) implica un profundo replanteamiento del mismo, desde sus cimientos.

Por un lado tenemos un gran hito para Windows 8 es la necesidad de correr sobre procesadores ARM. Por otro lado, Microsoft tradicionalmente se aplica en  maximizar la compatibilidad hacia atrás. Este es un compromiso que tradicionalmente le ha diferenciado de la competencia digamos más “intrépida” en sus evoluciones/revoluciones.

El resultado de aplicar este par de fuerzas, en principio opuestas (compatibilidad hacia atrás VS evolución hacia la ligereza) implica casi tener dos sistemas operativos en uno. Es muy interesante la lectura de este post Windows 8 – A Tale of Two Platforms al respecto.

Siempre que se produce un cambio profundo como este, se generan por un lado un buen montón de riesgos a mitigar así como otro montón de oportunidades a aprovechar. Cuando comenzamos a evaluar la posibilidad de que nuestras aplicaciones corran sobre Windows 8 siempre comenzamos a pensar en los componentes que la conforman y en como ir migrándolos hacia la nueva plataforma.

Quien más quien menos ha oído o va a oír al respecto:

“Este servicio lo dejo igual y desde la interfaz metro lo invoco y…”

Pero en esta aproximación hay un demonio escondido: crea un dependencia de la parte de aplicaciones “Metro” hacia la parte “Desktop” y ese no es el camino que Microsoft fomenta. Tengamos en cuenta que si todos los desarrolladores aplican ese proceso, la parte “Metro” de Windows 8 nunca podrá correr sin la parte “Desktop”. Ese es el precio a pagar por dicha dependencia.

Podemos ver esta división en el siguiente gráfico:

image

Comprobamos que no existe un canal de comunicación oficial por encima del Kernel de Windows (que obviamente, comparten) para realizar comunicaciones entre aplicaciones “Metro” y “Desktop”.

La pregunta (muy común y cada vez más) es clara:

¿Como puedo comunicar entre aplicaciones Metro y Desktop?

La respuesta no es tan clara, pero desde luego no es algo que en principio Microsoft fomente.
El modelo de procesamiento en la nube y clientes ligeros es el candidato por todas las grandes a la hora de llegar a diferentes dispositivos y es también es el que Microsoft promociona. Este escenario ha demostrado su éxito en la competencia y algo sabe esta empresa de aprender de los demás.

Una posible solución (por supuesto depende de la naturaleza de cada aplicación) es llevar toda la lógica de tu aplicación a tu proveedor de Cloud (Azure, Amazon, GAE…) y dejar un cliente bien ligero en “Metro” que consuma de manera optimizada dichos servicios. (Debemos tener en cuenta que en Metro solo se ha migrado la parte de cliente de WCF!!).

Obviamente este modelo también tiene su problemática a resolver, como por ejemplo como comportarse en caso de no tener comunicación.

Con el fin de confirmar las limitaciones de comunicación entre aplicaciones “Metro” y “Desktop” podemos leer:

  • Ale Contenti comentaba que la comunicación entre aplicaciones de ambos mundos es a nivel de archivo. (aunque también dice que es muy pronto para confirmarlo)
    http://channel9.msdn.com/Events/BUILD/BUILD2011/TOOL-789C
  • Otra idea podría ser montar un Servicio Web en la parte Desktop:
    Respecto a eso, podemos leer a Jeff Sanders en los foros de soporte de Microsoft:

    “You cannot access a WebService on the same machine. The WebService would need to be external to the machine … In Metro you cannot use IPC except with Metro Style applications that are in the same package.”

    Otro día hablamos de CheckNetIsolation.exe, prometido!

  • Pero estas restricciones de comunicación no solo existen a alto nivel. Podemos leer a Pavel Minaev:

    ”… Named pipes aren’t there, for example, nor are memory mapped files. There are sockets (including server sockets), but when connecting to localhost, you can only connect to the same app. You could use normal files in one of the shared “known folders” (Documents, Pictures etc), but that is a fairly crude hack that necessitates polling and is visible to the user.”

A buen entendedor pocas palabras bastan. Podemos ver claro que este canal de comunicación no es el deseado. Y esto es comprensible, puesto que si pensamos un poco en los diferentes escenarios sobre los que deseamos corra Windows 8 podemos observar que:

  • PCs Legacy corriendo Windows 8 donde se ejecutarán aplicaciones Legacy pero no van a aprovechar las bondades de las aplicaciones basadas en interfaces táctil (Metro/WinRT)
  • Tabletas x86 donde podrán correr aplicaciones Legacy que por otro lado, si sacaran el máximo a las aplicaciones metro. Eso si, tendremos que tener en cuenta temas como peso, vida de la batería, coste…
  • Tabletas basadas en ARM donde las aplicaciones Legacy (salvo que Microsoft se saque algo de la chistera…) no van a correr, pero sacarán el máximo de Metro.

Resumiendo, podemos decir que Windows 8 tiene dos caras, es muy importante comprender esto para poder afrontar las migraciones y nuevos desarrollos con la perspectiva adecuada al nuevo panorama que se nos presenta.

POCOs con piel de cordero

Reconozcámoslo, automatizar cualquier proceso es gratifícateme pero no siempre es fácil. Todos alguna vez hemos aparcado muy buenos propósitos (como los año nuevo…) debido a los impedimentos encontrados por el camino.

He sufrido este fenómeno recientemente en una empresa que todos conocemos (y no puedo nombrar ;)) hace bien poquito con un intento de aplicar TDD en los equipo de desarrollo debido a los plazos de entrega tan ajustados que se manejaban.

Sintiéndolo mucho, debemos decir que esto es lo normal.

Afortunadamente igual de normal tener el deseo de mejorar y eso nos impulsa hacia caminos que sabemos van a ser ventajosos. Uno de ellos es automatizar las pruebas en nuestros proyectos. En torno a un 40% del tiempo destinado a un proyecto se dedica a probar, así que invertir en este campo parece una apuesta segura.

Centrándome en el propósito del post (que me voy por las ramas) hace poco he estado trabajando con un equipo que tenía algunas dudas frente a como automatizar las pruebas sobre algunas clases de una determinada funcionalidad.

Poco más o menos la queja era:

Tenemos una clase que no podemos desacoplar (como nos has dado la paliza 100 veces) puesto que .NET me obliga a que herede de otra puesto que lee del fichero de configuración…

Por no entrar a demasiado detalle digamos que tenían unas clases que ellos creían POCO, pero que realmente no lo eran, puesto que tenían unos bonitos atributos que se habían pasado por alto.

La solución del problema fue crear un mock la clase directamente (los frameworks de Mock “modernos” nos permiten hacer esto) y mockear de ciertas propiedades que se estaban consumiendo desde el código para conseguir el nivel de aislamiento necesario y poder realizar las prueba unitaria. Por supuesto, desde la prueba unitaria tuvimos que añadir los mismos atributos que tenía el código real y conseguimos que el test funcionara correctamente.

Lo más interesante de todo esto son las conclusiones que podemos extraer de la experiencia:

Cuando en DDD hablamos de que las clases deben ser POCO es por algo. Todo lo demás es infraestructura. La tecnología es infraestructura. En este ejemplo, esos atributos tan inofensivos, son tecnología y hacen que esas clases aparentemente POCO no lo sean. (se mapean de un fichero de configuración!!)

Por eso digo en el título que estos POCO son lobos con piel de cordero.

La siguiente pregunta es ¿Debemos probar el código de infraestructura?

Pues la respuesta es SÍ. Es parte de nuestra aplicación y debemos probarlo, pero probablemente tengamos una política de testeo diferente. Debemos en la medida de lo posible, hacer que dichos “adaptadores” sean lo más sencillos posibles facilitando su testo.

Podemos decidir alcanzar una cobertura menor en pruebas unitarias y realizar un mayor esfuerzo en pruebas de integración.

Como siempre, la clave del éxito radica ajustar la relación del esfuerzo que nos supone desarrollar (y mantener) una batería de pruebas optima para en contexto (Core Business / Infraestructura…) en el que nos encontramos, con el retorno de valor que de la mismas obtenemos.

Por cierto, feliz 2012 😉