¡España!, y al decirlo se me llena la boca... España! ese país en el que pensamos que la productividad de las personas se mide por sus horas de trabajo, ese país en el que pensamos que las tarjetas de marcaje son un método para controlar a los empleados, el país donde los controladores aéreos deciden por el resto, ese país en el que Belén Esteban tendría un asiento en el parlamento… ¡en ese país vivimos!
¿Tarjetas de marcaje? ¡empresarios ilusos! acaso creen que estar en el puesto de trabajo es igual a trabajar... Y en la construcción de software... ¡ocurre lo mismo! Tenemos jornadas marcadas, con horarios marcados, con lugares de trabajo marcados y con las tarjetitas de marcaje de rigor.
¿Existe diferencia entre un trabajo de componente artístico frente a un trabajo manufacturero? Evidentemente ¡Sí! El número de decisiones por minuto (NDPM) que se toman en un trabajo artístico es mucho mayor que las que tomamos en un trabajo manufacturero.
En mi época de estudiante me pasaba los veranos trabajando en Nestlé, metiendo chocolatinas en cajas o vaciando sacos de cacao y os puedo asegurar que el número de decisiones por minuto (NDPM) que se toman en una cadena de producción de ese tipo tiende a cero y es por ello que durante tu jornada laboral tiendes a ocupar tu mente con ideas o pensamientos que no aportan valor al propio proceso productivo. No lo recuerdo bien, pero seguramente estaría pendiente de mirar el reloj, de la vida de los compañeros, de si Belén Esteban se separa, si Andrea se come el pollo… pero no de cómo optimizar el proceso o de cómo mejorar la calidad…, aunque… seguramente no hubiese servido de nada.
La construcción de software es un trabajo artístico e ingenieril (si alguien tiene algo que decir al respecto, que hable ahora o calle para siempre) bien! Yo lo declaro artístico e ingenieril! … Y para un trabajo con alto componente artístico necesitamos tener un estado de abstracción mental, de concentración y de motivación muy alto. Mi pregunta es… ¿Los estados dependen de un reloj o de una jornada de 8 horas? ¿Somos todos los días igual de productivos? Llego a la conclusión que nuestra productividad depende de nuestra capacidad de concentración y de nuestro estado de ánimo.
Os propongo una reflexión. Se propone una tarea semanal a dos empleados, la cual ambos la completan ¿Quién es más productivo?
- Señor A, de nombre José Metoras. A la semana trabaja 60 horas en la oficina, 12 horas al día de lunes a viernes.
- Señor B, de nombre Julián Rasbonsable. A la semana trabaja 40 horas, algunas de ellas en la oficina, distribuidas según su criterio.
¿Es válido el modelo productivo que tenemos en España? Y es que medimos la productividad por el número de horas invertidas, un sistema válido para la revolución industrial o para trabajos donde el NDPM sea igual a cero, pero no para muchos de los trabajos que hacemos los españolitos de hoy en día y en ningún caso para la construcción de software.
¿Qué opináis? ¿Lo estamos haciendo bien? ¿Estáis a favor de las tarjetas de marcaje y de los horarios estáticos? ¿Tenéis tarjetas de marcaje en vuestros trabajos? ¿Sirven para algo?
PD: Perdonad el título... es un reclamo publicitario ;)