OS X LION: Mucho rugido y pocas nueces

Como ya sabréis, hace un par de días que ha salido Lion, la nueva encarnación de MAC OS X de Apple. Tras estar usándolo un poco, estas son mis conclusiones.

Como ya nos tiene acostumbrados el mago Steve, mucho ruido y pocas nueces. Lion no es más que una lavada de cara de Snow Leopard, con ciertas concesiones a la usabilidad y a los usuarios que no han tocado en su puta vida un ordenador o que vienen de manejar su iPhone, iPad, etc…

Sigue careciendo de cosas evidentes por sí mismas, como una combinación de teclas global para llamar al Finder igual que Win+E llama a la Shell de Windows. De verdad, os lo aseguro, no me entra en la cabeza cómo los lumbreras de Apple no se han percatado de ello. (Disclaimer para fanboys y demás morralla: CMD-Espacio y  ALT-CMD-Espacio, ya me las conozco, pero navegad con ellas por los archivos).

La chorrada más gorda de todas las novedades que trae es el famoso Launchpad que, hablando en plata, es una mierda pinchada en un palo. No por el concepto, sino por la implementación. Está bien eso de enseñar los iconcillos de las aplicaciones todos a una, como Fuenteovejuna, pero la implementación deja mucho que desear porque no se puede manejar con el teclado. Lo único que puedes hacer es cerrarlo con la tecla de escape o cambiar de página con los cursores.

Si bien el tema del Launchpad puede ser algo relativo a gustos, el de la repetición del teclado es de imbéciles. Sí, de imbéciles. No sé a qué lumbreras de Apple se le habrá ocurrido eso, pero habría que condenarlo a no acercarse jamás a un ordenador el resto de su triste y miserable vida.

En Lion, ¡no hay repetición de tecla! Es decir, si tu vas a escribir una X y muchas D seguidas, te vas a cansar de mantener la D apretada. Lo que te va a aparecer es el puto globito de mierda como en iOS para que elijas, pulsando un número la tecla especial que has decidido poner.

Vamos a ver una cosa. Hasta los teclados de los portátiles llevan los acentos y demás teclas. De hecho, todos los teclados de todos los ordenadores de Apple son prácticamente idénticos. ¿Por qué cojones ponen eso? Y lo peor de todo es que no puedes volver atrás.

Otra de las features que se han estado cantando a bombo y platillo es lo de que el ordenador se abre igual que se cerró: ¡Mentira cochina!

Me explico. Abres Word, editas un documento y lo cierras con CMD-W. Abres iTunes, sincronizas tu iPhone y lo cierras de la crucecita. Haces lo mismo con más programas. Digamos que dejas Mail viéndose en la pantalla. Entonces reinicias tu MAC. Cuando se vuelve a cargar, se supone que vas a tener Mail en pantalla y los demás programas cargados y residentes.

¡Pues no! ¡Se abren absolutamente todos como si hubieran estado abiertos antes! Por lo que tendrás que cerrarlos de nuevo, uno a uno menos Mail. Lo dicho: una mierda completamente inútil.

Mail, el programa de correo de Apple. ¿Cuántas tonterías e imbecilidades se pueden llegar a decir de esa mierda de programa? Os aseguro que muchas, muchísimas. Muy bonito, muy cuco, muy bien organizado, pero como tengas más de diez mensajes leídos en la bandeja de entrada, te las vas a ver putas para encontrar los nuevos no leídos, a no ser que los tengas ordenados por leído… Y no, no vale hacer una carpeta inteligente porque entonces sólo te pone el mensaje sin leer pero sin el contexto de los otros. Y con carpetas IMAP no se entera de que el mensaje está ya leído en una de ellas y lo deja sin leer si aparece en otra, teniendo que volver a marcarlo como leído… Y no hablo del iCal y la mierda esa de simulación de arrancar página que tarda una eternidad… La usabilidad en el puto culo.

***

Si no lo sabéis, y a falta del Air, que tendré en breve, tengo dos iMAC. El primero de todos es un Mid 2008 (para aquellos que no estén al tanto, un Core2Duo con 4 GB de RAM y monitor de 24”). El segundo es uno nuevo, el Mid 2011 pero con esteroides: i7, 27” de pantalla y 12 GB de RAM (compradas aparte). Con un segundo monitor de 24” normal y corriente y el MY BOOK STUDIO EDITION II que ya tenía como disco secundario.

La bajada del león fue rápida, y tras copiarlo a un USB, empecé la actualización de ambos equipos a la vez. Mientras el antiguo estuvo listo en cosa de media hora, el nuevo, sí, el nuevo, tardó cerca de una. Mientras que el viejo iba como una moto después de actualizar, el nuevo se colgaba y hacía cosas rarísimas. Debería haber sido justo al revés.

Lo cierto es que el sistema me quedó prácticamente inusable, con extraños cuelgues de aplicaciones e incluso del sistema entero. De hecho hubo momentos en los que ni funcionaba ni internet. Al final, siguiendo documentos no oficiales (porque los oficiales te dicen que instales Snow Leopard y luego Lion encima, aunque el error se presente al hacer eso mismo –y que conste que no soy el único que está teniendo serios problemas con la instalación), me hice un DVD e instalé en limpio. Ahora sí, ahora va todo bien.

Otras cosas como Airdrop sí que están bien, y ya podría Microsoft aprender algo de Apple, porque por ejemplo su Homegroup apesta… cuando funciona, que no siempre lo hace. Y sí, la nueva versión de OS X tiene sus cosas guapas que aumentan la productividad, pero de eso ya han hablado otros largo y tendido.

2 comentarios en “OS X LION: Mucho rugido y pocas nueces”

  1. ajajajajajajaj….. chapuza?…
    me parece que es un poco exagerado.
    Normalmente muchos usuarios de apple estamos mas centrados en otras cosas.. no tenemos la mentalidad de toquetear y analizar todo el funcionamiento del S.O si no que nos quedamos con lo bueno…que es mucho.

    Quizá deberias mandar tu CV a apple y ayudarles con tus grandiosas criticas. 🙂

    Steve need u.

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