Dennis Ritchie o el arte de cambiar el mundo pasando desapercibido

Tan solo unos días después del fallecimiento del mediático cofundador y líder de la compañía Apple, Steve Jobs, nos enterábamos la semana pasada de la muerte de otra personalidad de la computación. Había cumplido 70 años el pasado mes de septiembre y según se cuenta era muy reservado y poco amigo de la popularidad. No obstante, participó decisivamente en la creación de dos piezas fundamentales que revolucionaron la informática del último cuarto del siglo XX: el sistema operativo Unix y el lenguaje de programación C.

Rob Pike, ingeniero que coincidió con Ritchie en varios proyectos de los laboratorios Bell al menos durante los años 80 y actualmente empleado de Google, publicó el pasado miércoles día 12 (madrugada del 13 en España) una breve anotación en su perfil de la red Google+.

I just heard that, after a long illness, Dennis Ritchie (dmr) died at home this weekend. I have no more information.

I trust there are people here who will appreciate the reach of his contributions and mourn his passing appropriately.

He was a quiet and mostly private man, but he was also my friend, colleague, and collaborator, and the world has lost a truly great mind.

A esta nota siguieron numerosos comentarios de condolencia y pesar por la desaparición de tan influyente y sin embargo discreto genio. Pike agradeció al día siguiente las incontables muestras de afecto. La blogosfera tecnológica reaccionó de forma inmediata y las ediciones digitales de importantes medios tradicionales la secundaron rápidamente.

Hay dos nombres invariablemente unidos al de Ritchie: sus contemporáneos Ken Thompson (nacido en 1943) y Brian Kernighan (n. 1942). Thompson ha sido el colaborador más cercano a Ritchie y la otra gran figura del desarrollo de Unix, además del creador del lenguaje B precursor de C. Kernighan, por su parte, construyó algunas de las primeras herramientas de software de Unix, elaboró los primeros tutoriales de C (probable origen del tradicional “hola, mundo”) y escribió con Ritchie uno de los libros más prestigiosos sobre programación de todos los tiempos: The C Programming Language (1978).  El estilo del lenguaje expuesto en el libro se conoce popularmente como el C de Kernighan y Ritchie (K&R).

La repercusión de Unix y C en la informática contemporánea es de una magnitud incalculable. Los derivados de Unix y semejantes son casi ubicuos, sistemas operativos en apariencia tan ajenos como MS-DOS y Windows también le deben algo, y prácticamente no hay plataforma de software o hardware (microcontroladores) para la que no exista compilador de C. Innumerables proyectos y productos de software de uso común y no tan común están codificados total o parcialmente en C o algún derivado. Los lenguajes C++, C# y Java tomaron de él buena parte de sus elementos sintácticos y su semántica. Además, puede apreciarse un trasfondo sintáctico de C en otros lenguajes imperativos de uso frecuente que “no se le parecen mucho” (aunque, en el fondo, todos los lenguajes imperativos estructurados y procedimentales “se asemejan” unos a otros de algún modo).

Dennis Ritchie y Ken Thompson han obtenido varios reconocimientos relacionados con la innovación tecnológica, incluido el prestigioso premio Turing en 1983, el máximo galardón de las ciencias de la computación que otorga la ACM (Association for Computing Machinery).

Dennis Ritchie (centro) recibiendo junto a Ken Thompson (izquierda) la Medalla Nacional de Tecnología de EE. UU. en 1999
Concesión de la Medalla Nacional de Tecnología estadounidense en 1999.
Fuente de la imagen: Wikimedia Commons. Original: Laboratorios Bell.

main() {
   printf(“RIP Dennis Ritchie (1941-2011)\n”);
}

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